Franciacorta

Dentro del mundo de los vinos, hay una pequeña zona llamada Franciacorta situada en la provincia de Brescia, en la región de Lombardía. El nombre de Franciacorta define tres conceptos: un vino, un método de elaboración (que es el tradicional o clásico) y un territorio.

Es la única región de Italia donde se elaboran vinos espumosos según el método tradicional y, además, con crianza más longeva que en la zona de Champagne. Las uvas que se utilizan en la elaboración de estos espumosos son la Chardonnay, la Pinot nero y la Pinot bianco. A partir del 1995, Franciacorta obtuvo la denominación más alta de calidad vinícola italiana.

La vendimia de Franciacorta se realiza exclusivamente a mano, se elabora utilizando el método champenoise y con un envejecimiento en botella con posos de 18 a 36 meses dependiendo del estilo. Esto proporciona una mayor profundidad en el sabor y una suave textura y finura a la burbuja. El perfil aromático es generalmente floral y afrutado, con notas a limón, melocotón, cereza, almendras y pan tostado.

Como en la zona de Champagne, los espumosos de Franciacorta vienen en una variedad de estilos muy amplia, incluso tintos y sin añada. Sus caballos ganadores son el Millesimato (vendimia) y Riserva (Reserva). Son vinos seleccionados de los mejores años, y envejecidos en botella durante más tiempo para desarrollar más complejidad. Satén es un estilo vínico de la región en el que los vinos se embotellan con menos presión para crear una sensación más suave en el paladar. Igual que el champagne o el cava, estos espumosos también tienen diferentes niveles de dulzura, desde extra-brut a semi-seco.

Estos vinos espumosos del norte de Italia están llegando a un alto nivel de calidad gracias al trabajo de sus poco más de 100 productores y a la buena y creciente acogida entre el público nacional, que hace tiempo que ha empezado a verlos como la gran alternativa a los grandes espumosos europeos. Nunca fallan con una buena tabla de quesos blandos, con frutos secos y salados, y con cualquier asado de ave o carne blanca con orejones u otros frutos.

Vent Perdut
Celler Hugas de Batlle
Dicen en el Alt Empordà que, cuando un viento no es tramontana, es un viento perdido, un «vent perdut». Esta garnatxa dulce con solera representa a este territorio del norte del país donde el viento es la madre de todo. Un vino dulce con alma y solera, con aromas a frutos secos y un dulzor especial que lo hacen perfecto para cualquier postre con chocolate, galletas y fruta confitada.