El manejo y abordaje de la obesidad requiere la implicación del farmacéutico

Boticaria García señala en Infarma Barcelona 2025 que el manejo de los fármacos para la pérdida de peso en la farmacia exige formación, hablar con el paciente, impartir consejos nutricionales, recomendar actividad física y generar conciencia

La necesidad de que los farmacéuticos y los endocrinos trabajen conjuntamente para abordar la obesidad
La necesidad de que los farmacéuticos y los endocrinos trabajen conjuntamente para abordar la obesidad

Ante el auge de los medicamentos para la pérdida de peso, se impone la necesidad de que los farmacéuticos y los endocrinos trabajen conjuntamente “para explicar a los pacientes lo que está ocurriendo dentro de su cuerpo, cuando añadimos estos fármacos específicos se consigue catalizar los procesos de pérdida de peso, no son la píldora mágica, pero sí que catalizan el proceso". Así lo ha señalado la doctora en Farmacia, nutricionista y divulgadora Marián García, conocida como Boticaria García, durante la conferencia de actualidad "La revolución de los medicamentos para la pérdida de peso", que impartió ayer en Infarma Barcelona 2025.

Tal y como señaló, este incremento de los fármacos para la obesidad supone “algo muy, muy potente y que debemos de tratar con mucho respeto”, y destacó que “los farmacéuticos, somos los primeros que tenemos que generar esta sensibilidad”. Para ello, García propone cinco pasos a seguir por el farmacéutico desde la oficina de farmacia: formarse para comunicar, no juzgar, impartir consejos nutricionales, recomendar hacer actividad física y generar conciencia, además de mencionar la necesidad clave de saber hablar con el paciente.

Un enchufe

Durante la charla, moderada por Mercè Barau, vocal de Oficina de Farmacia del Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB), se recordó que España es el país que actualmente lidera la investigación de fármacos contra la obesidad. García comentó que los fármacos para la obesidad, la diabetes o la disfunción eréctil funcionan como “un enchufe”, es decir, que el cerebro se acopla en unos receptores, simulando la inyección de los agonistas GLP-1, favoreciendo un incremento de la saciedad del estómago (menos vaciamiento gástrico) y el páncreas (aumento de la insulina). Para Boticaria García: “el GLP-1 es la espina dorsal de todos los tratamientos para la pérdida de peso y junto a este van apareciendo otros distintos”.

La nutricionista indicó que las básculas no son el único aparato para medir la obesidad, existen muchos más medidores como la cinta métrica, la bioimpedancia, que se encarga de dar una medida de la distribución de la grasa mucho más aproximada y que resulta ser un formato que “puede favorecer la adherencia motivando a seguir el tratamiento”. El examen de densidad ósea (DEXA) es otro método distinto más preciso de medir la grasa corporal con una mínima radiación: “es la prueba más fiable”. Otra herramienta llamada ecografía nutricional también permite medirla.

García también explicó lo que sucede cuando el cerebro tiene hambre e incita a continuar comiendo: “Ahora ya hay los adipocitos en tensión, cuando están al máximo, no caben más. Están tan hinchados que la sangre no fluye, y de esta forma nuestro cerebro sigue con ganas de comer”.

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