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Vinos

Vinos defectuosos

Estamos en la mesa con amigos para celebrar una fecha importante, a punto de disfrutar de una magnífica comida, cuando llega el momento de abrir el vino y... horror está picado. Éste es uno de los defectos más conocidos del vino, pero hay otros igual de fastidiosos. He aquí algunos de los más habituales.

Un vino picado es aquel que tiene un gusto agrio y se ha vuelto defectuoso. Los motivos son dos: malas prácticas enológicas durante la elaboración, o una mala conservación en botella. Los vinos picados pierden su carácter afrutado para avinagrarse. Huelen y saben a vinagre. A simple vista no podemos saber si están picados, hay que abrir la botella oler y catar.

Los vinos con TCA son los clásicos con gusto a «corcho». Es un defecto bastante común y una de las principales causas de devolución en los restaurantes. Este olor lo producen los clorofenoles, que son componentes volátiles que encontramos en el corcho y en las maderas usadas en las bodegas cuando se producen reacciones bioquímicas debido a una mala limpieza con compuestos como la lejía o a reacciones con las bacterias o microorganismos que albergan la madera y el corcho, y que producen desagradables alteraciones olfativas.

Luego están los famosos vinos con sulfuroso, un antioxidante y antimicrobiano de uso prácticamente generalizado en los vinos, excepto en los casos de algunos vinos naturales, que no añaden nada en absoluto. El problema es cuando hay un exceso de sulfuroso y el olor a azufre invade el vino. Cada DO regula la cantidad de sulfuroso permitido por litro.

También tenemos el «aroma a animal». Los Brettanomyces son levaduras que pueden aparecer durante la fermentación, y su característico aroma a animal, a cuadra o a almizcle, se considera un defecto en el vino. Aunque hay controversia, pues muchos expertos lo consideran una virtud en ciertos vinos.
O el «aroma a huevos podridos». Los vinos con sulfhídricos son muy desagradables, ya que estos compuestos azufrados son extremadamente volátiles y su aroma a huevos podridos puede llenar la mesa en pocos segundos. Por suerte es fácil de hacer desaparecer aireando el vino.

k pilotaK-Pilota 2015
D.O. Getariako Txakolina
Precio: 9,95 €

Este txakolí tiene las buenas credenciales de Karlos Arguiñano y una medalla de plata en la última edición de la feria de vinos de Lyon. Brillante y limpio, con destellos limón y color amarillo verdoso pálido, sorprende por su alta intensidad aromática con notas a manzana, pomelo y lima. En boca tiene mucho volumen y es muy glicérico, aunque no pierde su carácter fresco y achispado. Ideal para aperitivos y comidas ligeras.

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Pep Bransuela

Farmacéutico y enólogo

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