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Vinos

Flamencos y licores

Acabadas las vacaciones, llega el momento de recordar lo buenas que han sido y las vivencias que más nos han gustado. Este año uno de los destinos ha sido el Delta del Ebro, una tierra que puede parecer poco atractiva para un amante de los brebajes, pero no es así.

En esta apacible región tal vez no encontremos viñedos, pero sí hallaremos algo muy especial: el arroz, considerado el alma del Delta del Ebro. Y qué mejor que elaborar un licor con esa alma: el licor de crema de arroz, con el que la sorpresa ha sido máxima.

En el Delta encontramos la cooperativa de arroz más importante de España. Todo empezó en 1860 y desde esa fecha no se ha parado de trabajar para lograr esas pepitas de oro comestible con las que empieza todo.

El licor de crema de arroz se elabora con el alcohol procedente al 100% del grano de arroz gracias a una destilación en alambique tradicional; es de color blanco como el arroz y untuoso en la copa. Una vez en la boca, parece como si estuviéramos comiendo un perfecto arroz con leche. Tiene una potencia aromática muy fuerte y a la vez sutil; destacan aromas a canela, vainilla y cítricos, con el toque final que le confiere el alcohol, nada menos que 17 grados. Es suave y dulce, con mucho volumen, pero sin ser espeso y con unos toques especiados que le dan un posgusto largo y muy especial.

Esta grata sorpresa tiene un maridaje perfecto con los pastelitos de calabaza tan típicos de la zona, y es un buen digestivo con el café, con frutos secos o con algún que otro dulce. Una delicia encontrada en un pequeño paraíso tranquilo.

EF552 vinoMarqués de Murrieta Primer Rosé 2016

Bodegas Marqués de Murrieta
Precio: 29 €

El summum de la elegancia. Este caldo de colores asalmonados y elegante aroma intenso a frutas negras maduras ha sido un gran descubrimiento. Elaborado exclusivamente con la variedad mazuelo, tras despalillar la uva y separar el mosto de la piel, se lleva a fermentar en acero inoxidable controlando la temperatura a 10 ºC, sin fermentación maloláctica. Tras la fermentación convive 40 días con sus lías. El resultado es un vino fresco, intenso y aromático. Perfecto para tomar con un arroz meloso con crustáceos, mousse de cangrejo o cualquier tipo de pescado elaborado al horno. Una delicia.

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Pep Bransuela

Farmacéutico y enólogo

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