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Vinos

Copas y vinos

La copa es mucho más que un mero utensilio para ser llenado de vino y transportarlo a la boca. Su forma y estructura nos permiten disfrutar al máximo de las características del vino.

El vino antiguamente no se bebía en copas de cristal. Se ha bebido en cuencos de madera, en calabazas vacías, en tarros, copas, jarras, jarrones y todo tipo de utensilios normalmente de cerámica, barro, madera o porcelana. No fue hasta finales del siglo XVII y principios del XVIII que se empezaron a usar copas de cristal de Bohemia y de cristal de Venecia.
Degustar el vino en la copa adecuada puede aumentar considerablemente el grado de satisfacción que proporciona ese vino. Desde esas primeras copas de cristal de Bohemia las copas han ido evolucionando según la cultura del vino iba haciéndose cada vez más popular. Gracias a la casa Riedel, hoy en día encontramos copas para casi todos los tipos de vino, y es que esta casa austríaca fue la primera en estudiar las propiedades de cada vino para elaborar la copa perfecta que mantenga intactas sus cualidades e incluso las realce.
Una buena copa tiene que ser de cristal fino y transparente para que se pueda observar el color del vino, cuenta con un pie alto y no es ni muy grande ni muy pequeña. Las copas con forma de tulipa son consideradas como las mejores, ya que permiten que los aromas se concentren en la parte superior al ser más alta que ancha.
A la hora de decantar el vino en la copa es aconsejable llenarla un tercio de su capacidad para poder observar los colores, las lágrimas, su espesor y no dar una sensación de saturación.
Aunque a veces se usa el mismo tipo de copa para los vinos blancos y para los tintos, un buen consejo es utilizar copas altas para los vinos blancos y anchas para los tintos. Cuando hablamos de la degustación de cavas o champagne es aconsejable usar una copa tipo flauta, ya que evita la rápida pérdida de gas.
Vemos pues que a veces una mala elección de la copa puede cambiar totalmente la degustación de un vino, acentuando sus propiedades olfativas tanto sean buenas como defectuosas.

Tinto Carchelo 2011
Denominación de origen: Jumilla
Bodega: Bodegas Carchelo
Precio: 7 euros
En pleno Valle del Carche, en Murcia, a 700 metros de altura se encuentran los viñedos de esta bodega. Su vino tinto de crianza Carchelo 2011 consta de las variedades Monastrell, Syrah y Cabernet Sauvignon y de un grado alcohólico de 14% vol.
En boca es un vino muy intenso con aromas de frutas negras de moras muy destacadas e intensos toques de violeta, jazmín y laurel, con un predominio de los aromas y sabores minerales. En boca es muy especiado, largo y vivaz, con un claro predominio de la fruta negra. Un fantástico vino para comer con carnes rojas, caza y guisados de buey o ciervo.

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Pep Bransuela

Farmacéutico y enólogo

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