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Farmacia comunitaria: la dimensión perdida

Si los farmacéuticos somos agentes promotores de salud (o deberíamos serlo), nuestras actividades deberían enmarcarse en la definición de salud, para asegurarnos que contribuimos efectivamente por ella, y no contra ella.

Farmacia comunitaria: la dimensión perdida
Farmacia comunitaria: la dimensión perdida

¿Qué es salud? Hasta el año 1946, la salud era entendida como «ausencia de enfermedad». Desde entonces, la OMS modificó esta definición por otra positivista y la pasó a definir como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad o afecciones». La incorporación del factor «social» como determinante de la salud, además de los factores «físico» y «mental», supuso un cambio sustancial a la hora de aplicar el concepto. A partir de aquella definición se han formulado muchas otras y en todas ellas hay un elemento común: la formulación de la salud en términos positivos y considerarla en un plano integrador de la sociedad y la persona.

En los 70, Milton Terris, salubrista norteamericano, propone una nueva definición: «La salud es un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de funcionamiento y no únicamente la ausencia de malestar o enfermedad». Introduce así dos componentes: uno subjetivo (sentirse bien), elimina la palabra «completo» aduciendo que la salud no es un absoluto sino que hay distintos grados de salud, y separa el término «enfermedad» y el de «malestar», ya que es posible el «sentirse bien» y padecer la enfermedad. Introduce un componente objetivo (capacidad funcional).

Por tanto deberíamos entender la salud, no como un estado, sino como un proceso complejo y dialéctico entre lo biológico en interacción constante con determinantes psico-sociales. La salud se considera (y esta es la clave fundamental) como un recurso para la vida diaria, no como el objetivo de la vida.

Si la salud es un recurso para la vida, las actividades de un farmacéutico deben ir hacia la protección y desarrollo de estos recursos y no en detrimento de ellos. Dos implicaciones evidentes, de las muchas que pueden haber pero no hay espacio para desarrollar:

Orientación de la actividad del farmacéutico hacia la comunidad, pudiendo entonces (y sólo entonces) definirnos como «farmacéuticos comunitarios». Si la salud depende de determinantes sociales como vivienda, trabajo digno, red y apoyo social y comunitario, estilos de vida (en los cuales inciden la estructura y los recursos comunitarios), la alimentación, la educación, el medio ambiente global y local, o el que haya carril bicis, parques y cualquier otro recurso comunitario que rompa con el sedentarismo (factor de riesgo independiente de enfermedades cardiovasculares y cáncer), tenemos como resultado que para que una persona disponga de su salud como un recurso para su vida debe disponer de recursos sociales y comunitarios. De ahí que ahora se estén invirtiendo fondos para que los ayuntamientos y centros de salud elaboren lo que han denominado «mapa de activos en salud en la comunidad», como un primer paso hacia la «prescripción social». Estos mapas pretenden la identificación y valoración de recursos que haya en la comunidad que activen y promuevan la salud, que vayan a favor de ella: polideportivos, parques, asociaciones juveniles, centros sociales, escuelas comunitarias, carriles bici, plazas, bibliotecas… y ¿oficinas de farmacia? ¿farmacias comunitarias? La pregunta es para inducir a reflexionar acerca de:

• ¿Es la farmacia de mi comunidad un activo para mi salud? Supongo que dependerá de las actividades y resultados que promueva.
• ¿Qué puede hacer la farmacia comunitaria por situarse en línea con esta definición y enfoque sobre la salud? Es decir, ¿cómo puede contribuir a situarse definitivamente como un activo para la salud en la comunidad?

– Las actividades del farmacéutico deben ir orientadas a la optimización de los resultados farmacoterapéuticos, pero dichos resultados finales no son el control de la tensión arterial, el control de colesterol, el control de la creatinina o del factor de riesgo cardiovascular. Estos son objetivos intermedios que importan en la medida en que contribuyan a generar salud como recurso vital, que importan en la medida en que puedan contribuir a que nos sintamos mejor y con más salud, y a aumentar nuestra capacidad funcional. Sabemos que muchos medicamentos mejoran estos resultados intermedios, pero no sabemos si con ello mejoran los resultados finales, por lo tanto, entre nuestras actividades deberán estar el evaluar si esta situación se produce o no.

Pues con estas dos reflexiones me paro, pero os invito a que investiguéis sobre el concepto de salud comunitaria, sobre el modelo de activos en salud, y a partir de ahí reflexionéis sobre cómo alinear nuestras actividades profesionales con esta línea estratégica, para realmente contribuir a la promoción de salud y no a la promoción de otras cosas.

Os dejo algo de bibliografía:
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Cofiño R, Pasarín MI, Segura A. ¿Cómo abordar la dimensión colectiva de la salud de las personas? Informe SESPAS 2012. Gac Sanit 2012; 26(suppl.1): 88-93. Vol. 26. DOI: 10.1016/j.gaceta.2011.07.030. Disponible en: http://www.gacetasanitaria.org/es/como-abordar-dimension-colectiva-salud/articulo/S0213911111003669/
Colomer C, Álvarez-Dardet C. Promocion de la salud: concepto, estrategias y metodos. Promocion de la salud y Cambio social. Masson 2001; pp. 27-45. Disponible en: https://saludcomunitaria.files.wordpress.com/2013/10/promocic3b3n-de-la-salud_concepto-estrategias-y-mc3a9todos.pdf
Guía para trabajar en salud comunitaria en Asturias. Dirección General de Salud Pública, Consejería de Sanidad del Principado de Asturias. 2016. Disponible en: http://www.obsaludasturias.com/obsa/wp-content/uploads/Guia_salud_comunitaria_2016.pdf (último acceso: 5 septiembre 2017).
Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Estrategia de promoción de la salud y prevención en el SNS. Informes, estudios e investigación 2014. Disponible en: https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/EstrategiaPromocionSaludyPrevencionSNS.pdf
Sanidad, M. D. E. and Igualdad, S. S. E. Guía para la implementación local de la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS. 2015. Disponible en: http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/Estrategia/docs/Guia_implementacion_local.pdf
Sierra I, Cabezas C, Brugulat P, Mompart A. Estrategia «salud en los barrios»: actuaciones focalizadas en territorios de especial necesidad social y de salud. Medicina Clinica 2008; 131(Supl. 4): 60-64. Disponible en: https://medes.com/publication/46274
Wilkinson R, Marmot M. Los hechos probados: los determinantes sociales de la salud. 2003. Disponible en: http://www.mspsi.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/promocion/desigualdadSalud/docs/hechosProbados.pdf

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