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No todo va a ser estudiar (puede ser peor)

En un homenaje un poco light a la obra de Javier Krahe, con este título les propongo que hoy no viajemos y nos dediquemos a mirar un poco más allá. Puede parecer que no hay nada peor que encerrarse en la biblioteca o en su casa (o donde quiera que sea que se concentren ustedes mejor) a estudiar el arsenal terapéutico para las enfermedades del sistema nervioso, sus mecanismos de acción y con suerte su desarrollo, pero lo hay. Después de la carrera, que tanto se sufre, vienen cosas peores: el mercado laboral es oscuro y alberga horrores.

Lo bueno de Farmacia es precisamente lo que la convierte en un Grado tan complicado: se tocan todos los palos. Los farmacéuticos son especialistas en demasiadas cosas para ser denominados así. A lo largo de los años que dure la carrera (suponiendo que estén acabando) o los que les quedan por pasar, van a escuchar en muchas ocasiones todas las opciones que tienen cuando la acaben; la Farmacia comunitaria, el FIR o la industria son las que todos ustedes ya se saben, casi antes de entrar, pero hay más. Incluso si descartan todas y lo que prefieren es montárselo por su cuenta, el Erasmus les permite llegar a ese día con mundo en la mochila. En mi empeño por enseñarles cada rincón de la enorme casa que es ahora el Erasmus, hoy quiero presentarles la parte Erasmus Emprendedores, un cuarto que hay arriba en el desván al que no les había dejado entrar todavía; como a los niños pequeños.
Estaremos de acuerdo que este tema es nuevo para nosotros: es la primera vez que tratamos esto con detenimiento, así que vamos a tratar de explicarlo con detalle. El programa, como parece lógico y tal como les he dejado caer antes, está pensado para que jóvenes emprendedores (antes lo llamábamos autónomos) puedan realizar una estancia de entre 1 y 6 meses en alguna de las empresas que participan en el proyecto. Un nutrido grupo de empresarios con al menos 3 años de experiencia forman la otra parte del intercambio; ustedes van a aprender de ellos y, en teoría, ellos se benefician de su punto de vista, menos viciado que el del que lleva en la batalla más tiempo. El programa lo financia la Comisión Europea y participan en él 37 países; la Unión Europea y los más íntimos. El montante total que se llevan los nuevos emprendedores no es fijo, depende del país de acogida, y el máximo es de 1.100 € mensuales. Como punto débil del programa, el total que les paguen no puede superar esta cantidad. Si no les llega tendrán que tirar de ahorros.
Participar trae consigo, como en cualquier ámbito, papeleo. Hay que acceder a la herramienta de inscripción, donde deben registrarse e introducir datos y demás cuestiones. Hay que rellenar una carta de motivación y explicar por qué y dónde quiere uno aprender a emprender. La herramienta acepta todos los idiomas de la Unión Europea, pero es mejor hacerlo en inglés; abre más puertas, ya me entienden. Es importante tener un plan detallado de lo que uno va a hacer. No se puede decir quiero ser mi propio jefe y con eso se pone uno a pedir una beca. Esto, como todas las otras opciones laborales, no vale para todo el mundo. Este es uno de los puntos importantes, y seguramente menos farmacéuticos de los que se han hablado nunca en esta sección. Su plan de negocio (que, por cierto, si tienen una idea que esté a la altura del descubrimiento de la Coca Cola no se asusten, porque el programa garantiza la confidencialidad) debe contener una descripción del servicio o idea que se pretende desarrollar, un análisis de mercado que incluya el objetivo tipo para su producto y un análisis económico sobre la viabilidad. Si no tienen una idea, no emprendan, que es un camino duro.
Durante todo este proceso la Comisión ha designado una serie de empresas que participan como apoyo. Los puntos de contacto local, que así es como los llaman, van a servir de asesor, hombro y amigo durante el registro y la búsqueda de empresa. No existen en todas las ciudades donde hay facultades de Farmacia, pero sí en Madrid, Barcelona, Albacete, Valencia, Granada o San Cristobal de La Laguna. Con estos puntos locales van a tener que firmar los convenios financieros y son quienes tendrán que negociar cómo van a recibir la beca, si mensualmente o con un gran pago inicial.
A la hora de elegir la empresa, como pasa también en la convocatoria de Erasmus Prácticas, la manera de contactar con su acogedor empresario son dos. O tiran de la lista que ofrece la organización (no se la puedo enlazar porque yo no estoy registrado), o buscan ustedes contactar con la persona indicada. Este segundo procedimiento es más difícil, porque él o ella también tiene que darse de alta en el programa, pero esto, lógicamente, se adapta más a lo que ustedes estén buscando. En el caso que escojan la primera opción, la de tirar de la lista tal cual viene. Según dice la Comisión, la relación completa de empresas a las que pueden contactar va a depender de cómo rellenen los datos requeridos. Ellos cruzan las características de los jóvenes emprendedores con los perfiles que demandan las empresas, y de ahí sale la lista de elección. Espero haberlo explicado bien, pero por si acaso les dejo aquí la guía completa del procedimiento en inglés, por si queda algún ser en la tierra que no se haya puesto a entrenar el idioma.
Como en otras facetas del Erasmus, España también está a la cabeza. No ocupamos el liderato destacado, como enviando y recibiendo estudiantes, pero estamos ahí. España es el segundo país con más emprendedores dentro del programa, casi el triple que el tercero, y muy cerca del líder, Italia. Entre los dos copan casi la mitad de los participantes (más del 44%). Para los nuevos emprendedores España es el tercer destino predilecto, aunque aquí arrasa el Reino Unido. Por sectores no existe un liderazgo claro; ninguno alcanza el 10%. Farmacia como tal no figura entre las empresas, pero aquí es cuando tenemos que tirar de nuestra especialidad, o sea servir para todo. Hay empresas químicas, médicas, servicios educativos, alimentarios o agricultura. SI lo piensan bien, en todos tienen algo que decir.
Si su pregunta es por qué razón les cuento esto ahora y no en otro momento del año, está claro. Hace unos días se celebró en Madrid una charla orientativa con motivo de la publicación de esta beca. El plazo ya corre y hay que hacer muchas cosas. Tienen hasta el día 5 de abril (que es tiempo), para preparar y vender su idea. En eso ya no les puedo ayudar, porque si tuviese la idea ya habría rellenado los papeles.

Información adicional

  • antetítulo:

    Diario de un Erasmus

  • autores: Guillermo Reparaz de la Serna
  • info-autores: Responsable de la Oficina Erasmus. Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid
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