Planeando

Anochecer

Son casi las nueve de la tarde. Podría también decir de la noche, aunque para describir el momento de principio de agosto al que me refiero lo más ajustado a la realidad sería utilizar la palabra anochecer.
La magia de las palabras tiene eso, creemos que un engranaje de precisión como el de las ruedas dentadas de los relojes nos permite establecer el tiempo con precisión, pero lo cierto es que la situación de las manecillas en la esfera, por muy precisa que sea, no tiene la capacidad de describir el momento en el que vivimos como la tiene una palabra adecuada.

Podría intentar ser aún más preciso y decir: son las ocho y cuarenta y siete minutos y treinta y tres segundos, que es la hora que indica el reloj, pero aunque pudiera parecer que el método me permite describir el momento concreto con absoluta precisión, tampoco lo lograría, porque mientras lo estoy escribiendo, en este momento, al fin y al cabo ya no es esa hora. Son o serían, y cuarenta y ocho y tres segundos, y tampoco lo serían ya. Nunca conseguiría mi objetivo. El tiempo no puede atraparse en una cajita por mucha ingeniería compleja que contenga. Nos quedan las palabras.

Anochecer es una palabra que apacigua la angustia que nos provoca nuestra incapacidad de atrapar el tiempo. Es como una red mágica con la que podemos pescar el agua del mar en el que vivimos. Los relojes sólo son capaces de recordarnos con una tozudez impertinente toda el agua que se nos escurre entre los dedos, en cambio anochecer nos describe ese momento en el que se encuentra la añoranza del día que se va y el misterio de la noche que viene.

Anochecer nos sirve tanto para los abruptos finales de los días invernales como para las suaves despedidas de los veraniegos. Es una palabra ligada íntimamente a la vida, no como la hora dictada por el reloj que no deja de ser una prótesis que nos permite ubicarnos en ella, pero que no nos dice nada de ella.

Anochecer es una palabra capaz de describir con la austeridad de nueve letras toda la complejidad del movimiento de nuestro mundo. Explica el giro de nuestro planeta, el orden astronómico que regula nuestros días y nuestras noches. Es el título adecuado para el espectáculo de la vida y del tiempo. Mejor empezar mi artículo de este infernal verano con una frase más viva que la que nos puede proporcionar ese artilugio del que nos sentimos tan orgullosos, pero que no nos lleva mucho más allá de su esfera perfecta.

Está anocheciendo. Mucho mejor.

Estoy apoyado en el murito que hace las veces de baranda del terrado de casa. El terrado es un rectángulo de unos cuarenta metros cuadrados en el que, a menudo a partir del anochecer, nos reunimos para cenar con la familia y los amigos unas sardinas braseadas mientras, todos juntos, nos dejamos arropar por las sábanas negras de la noche.

Cuando la rendición del sol ya es una evidencia, subo a la azotea para verlo partir. Siempre se va con la dignidad y el orgullo que tienen los dioses. Es un momento solemne, muchas veces incluso el indomable juguetón, el mar, parece sentar la cabeza y muestra un cierto respeto por la marcha de su compañero de juegos. Quieto, en silencio, intento notar en el roce de la brisa que aparece como una suave balada, el rastro del movimiento del sol y de las estrellas que se están acercando. Algunas veces parece que logro mi objetivo. En esos momentos tengo una sensación paradójica. Soy como un gigante en un universo sin límites en el que me siento diminuto. Una porción del universo, un neutrino capaz de atravesar cualquier barrera sin esfuerzo. Me siento cerca de un misterio vedado a los que transitamos por el paraíso propiedad de los dioses. Cuando vivo estos momentos no pienso en nada más que en vivirlos, pero cuando recuerdo que los he vivido me digo que debería aprovecharlos más cuando los estoy viviendo.

El anochecer es una oportunidad de vivir un momento decisivo, es el momento en el que hemos de atrevernos a entrar en la oscuridad misteriosa de la noche, teniendo aún entre los dedos la seguridad de la luz del día. El anochecer requiere esa chispa de valentía que permite cruzar la frontera entre la seguridad y la aventura.

No estoy de acuerdo con los que sólo ven melancolía en esos momentos que se tiñen de rosa y gris, en esos en los que un velo vaporoso va cubriendo todo el paisaje, como si lo difuminara. El anochecer es un momento para estar seguro de los colores con los que has vivido y dispuesto a vivir sin ellos.

Los días de verano que subo a mi atalaya privilegiada puedo gozar de una despedida larga que te da la oportunidad de asimilar que debes dejar lo que ha sido tu mundo y que deberás enfrentarte al mundo escondido de la noche.

Después de muchos de esos anocheceres tengo el pleno convencimiento que el sector está viviendo uno de estos momentos. No porque el momento que nos está tocando soportar sea especialmente bello ni placentero, pero veo un paralelismo en lo que de transición tiene el anochecer. Un mundo en el que hemos vivido seguros se nos va y aún estamos a tiempo de comprender que un nuevo mundo se va acercando y que deberemos prepararnos para vivir en él.

Algunos no van a poder superar la añoranza de lo que se va, van a quedarse embobados con los rayos de sol que aún brillan por detrás de las montañas, pero esos destellos son sólo el anuncio de la llegada de la luna.

Son casi las once. Es negra noche y una luna plateada baña las laderas desde las que Sant Pere de Rodes vigila la bahía. La conversación con los amigos es animada y va a alargarse aún bastantes horas. Nada se ha acabado, todo ha cambiado. Hablamos del paseo por los senderos que nos han llevado a Sant Baldiri, del silencio que nos ha acompañado y del que hemos disfrutado durante la caminata, pero ahora en el mundo manda la noche.

Valorar este artículo
(0 votos)
Francesc Pla Santamans

Farmacéutico comunitario. Director de El Farmacéutico

Más en esta categoría: « Crisis El gnomo »

Dejar un comentario

En el último número de la revista...

Debe de ser para ahorrar, digo yo, o porque queda moderno, pero se ha puesto de moda substantivar el adjetivo farmacéutica, así, a palo seco, para referirse a los laboratorios que fabr ...

El año que comenzamos va a ser clave para el crecimiento, desarrollo y futuro de la farmacia española. Un año en el que nos vamos a convertir en la capital de la farmacia a nive ...

Nueve mujeres avanzadas a su tiempo

Texto: Javier March Fotografías: Lucía Moreno Diz,
CANAL EF

Flor Álvarez de Toledo Saavedra, Beatriz de Pascual-Teresa Fernández, M.ª del Val Díez Rodrigálvarez, Pilar Gascón Lecha, Margarita López Acosta, Carme ...

La tos es uno de los síntomas más comúnmente asociados al resfriado, aunque no sólo es un síntoma de enfermedad, sino también un mecanismo de defensa del or ...

Queridos lectores, iniciamos este artículo con una magnífica noticia: la esperanza de vida media de la población española es de 83,4 años, la segunda mayor de Euro ...

El exceso de peso es una enfermedad crónica caracterizada por un aumento de la masa grasa corporal, y en su patogenia intervienen hábitos de vida inadecuados, factores sociológi ...

Módulo 9. Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos

Oton Bellver Monzó*, José Martínez Raga**,
Cursos

Objetivos de aprendizaje

  • Conocer los conceptos de esquizofrenia y otros trastornos psicóticos.
  • Reconocer los s& ...

«Consulta de gestión patrimonial» es una sección dedicada a contestar preguntas que el farmacéutico se plantea diariamente sobre la gestión de su patrimonio.< ...

En nuestro clima mediterráneo, el ciclo vegetativo anual que recorre cada año una cepa pasa por diferentes fases.

...

Selección de las últimas novedades literarias.

...

Todo empezó en los anaqueles de la librería de mi padre. Allí estaban, agazapadas, las obras completas de Sigmund Freud, el mago de Viena. Allí se ocultaban Edipo, la tri ...

José María Cabodevilla me lo dijo hace mucho tiempo, y yo quiero reproducirlo en mi tuit ahora. Recuerdo que era una tarde en la que hablábamos de lo divino y de lo humano. &laq ...

 

Lo más leído este mes

Afecciones de garganta


Profesión

Introducción y definiciónEntre las afecciones de garganta nos encontramos una serie de procesos que afectan a la mucosa y…

Veinte años no es nada


Ya viene el sol

El pasado mes de octubre tuvo lugar una nueva edición del Congreso de Atención Farmacéutica. Como una metáfora del…

Ommmmmm...


Editorial

Om es el mantra más conocido en la cultura occidental, pero, sin duda alguna, en el entorno del sector…

Posibles soluciones para la farmacia rural


Con firma

No es ninguna novedad la precaria situación en la que se encuentra la farmacia rural a día de hoy…

Módulo 8. Trastornos del neurodesarrollo. Trastorno del espectro autista y trastorno por déficit de atención e hiperactividad


Cursos

Objetivos de aprendizaje Conocer los principales trastornos del neurodesarrollo. Reconocer los síntomas que puede describir el familiar. Derivación al…

Trastornos del sueño


Protocolos en la farmacia

Definición y prevalenciaDefinición de sueñoEl sueño es una necesidad biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales…

Nueve mujeres avanzadas a su tiempo


CANAL EF

Flor Álvarez de Toledo Saavedra, Beatriz de Pascual-Teresa Fernández, M.ª del Val Díez Rodrigálvarez, Pilar Gascón Lecha, Margarita López…

Módulo 7. Trastornos del estado de ánimo y trastorno bipolar


Cursos

Objetivos del módulo Conocer los principales fármacos usados en los trastornos del estado de ánimo y el trastorno bipolar.…

Revista El Farmacéutico

El Farmacéutico

La revista El Farmacéutico y su web son un producto de Ediciones Mayo, S.A. dedicado a la formación e información de los profesionales farmacéuticos. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por El Farmacéutico reemplazará la relación de los profesionales farmacéuticos con los pacientes.