El Dr Josep Brugada aboga por un papel más activo del farmacéutico en las enfermedades cardiovasculares

«El farmacéutico es un profesional influyente y puede contribuir a promover los hábitos de vida saludables entre sus pacientes. Por ello el papel del farmacéutico es fundamental para avanzar hacia una ciudad mucho más sana», afirmó durante la inauguración del Congreso Infarma Barcelona 2015 el Dr. Josep Brugada, quien remarcó asimismo la importancia de la colaboración entre médicos y farmacéuticos para conseguir un objetivo común: reducir las enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud del entorno.

El Dr Josep Brugada aboga por un papel más activo del farmacéutico en las enfermedades cardiovasculares
El Dr Josep Brugada aboga por un papel más activo del farmacéutico en las enfermedades cardiovasculares

Para el Dr. Brugada, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, cardiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, jefe de la sección de Arritmias Pediátricas del Hospital Sant Joan de Déu y presidente de la Associació Barcelona Salut, «el corazón es como una máquina extraordinaria que no para nunca» pero que, a pesar de ser prácticamente perfecta, es la responsable del 40% de la mortalidad, por delante de los tumores.
«Cuando una persona sufre un infarto –explicó Brugada– tenemos 10 minutos para actuar. Si en esa ventana de tiempo podemos utilizar un desfibrilador se puede recuperar una vida».
En el año 2012 los desfibriladores empezaron a tener presencia en toda Girona bajo el lema 'Girona, ciudad cardioprotegida' y gracias ellos se lograron salvar 22 vidas. «Con la implantación de este proyecto conseguimos que distintos lugares entendieran la importancia del acceso a los desfibriladores y el siguiente paso fue Barcelona», explicó Brugada.

Desfibriladores en las farmacias
Bajo el lema 'La farmacia, el corazón del barrio', se decidió iniciar el proyecto «Barcelona, ciudad cardioprotegida» para instalar desfibriladores en las farmacias de Barcelona, ya que, como recordó el Dr. Brugada, el 93% de la población tiene una farmacia a menos de 250 metros de donde vive. Gracias esta iniciativa impulsada por la Associació Barcelona Salut, la Fundació Brugada y la Associació de Farmàcies de Barcelona (AFB), con la colaboración del Col•legi de Farmacèutics de Barcelona, actualmente se ha podido dotar ya de un desfibrilador a 50 farmacias, que ya han salvado dos vidas, y está en fase de alcanzar las 180 farmacias, gracias a la financiación de AXA y Ferrer.
«La cardiología ha vivido una época de esplendor tecnológico, podemos hacer electrocardiogramas desde un iPhone o con una camiseta especial. Podemos hacer todo tipo de pruebas, hemos avanzado muchísimo», explicó el Dr. Brugada, pero recordó que, a pesar de todo, no se puede olvidar la prevención cardiovascular ligada a los hábitos de vida y los factores de riesgo. Por ello, el conferenciante defendió que «los profesionales farmacéuticos tienen que ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares fomentando hábitos de vida saludables entre los usuarios». «Los farmacéuticos –prosiguió– realizan los controles del colesterol y de la presión arterial, factores que influyen en el riesgo de sufrir un infarto, deben orientar al paciente y aconsejar hábitos de vida saludables». «Dejar de fumar, hacer ejercicio, reducir el consumo excesivo de alcohol y llevar una dieta equilibrada» son algunos hábitos modificables que, recordó el Dr. Brugada, convierten a las personas en individuos de bajo riesgo, un objetivo común del médico y el farmacéutico.

Prevención del ictus
El Dr. Josep Brugada avanzó en su conferencia que el siguiente proyecto en el que está trabajando y para el que le gustaría contar con la implicación de las farmacias es el de la detección de pacientes con fibrilación auricular silente –sin síntomas ni un diagnóstico establecido– para poder reducir los casos de ictus. «No somos capaces de detectar la fibrilación auricular fácilmente» y esta patología «multiplica entre 4 y 8 veces» la posibilidad de sufrir un ictus. En cambio, si se detecta, afirmó Brugada, «con tratamiento anticoagulante el riesgo se reduce hasta un 30%».
Brugada compartió con la audiencia el ejemplo de un proyecto puesto en marcha en Australia para la detección de pacientes con fibrilación auricular. Con el uso de un teléfono inteligente se pudo analizar desde las farmacias a 1.000 pacientes de más de 65 años seleccionados aleatoriamente en 10 farmacias. Con esta muestra se consiguió detectar a 100 personas con fibrilación auricular, de éstas 85 tenían ya un diagnóstico, pero 15 no conocían su enfermedad, esto representa el 1,5% de la población analizada de más de 65 años.

Llamada a la acción farmacéutica
La presentación de la conferencia inaugural corrió a cargo de Francisca Aranzana, directora del Congreso, que destacó que pese a las dificultades económicas por las que pasan actualmente los farmacéuticos, deben estar «más unidos que nunca a otros profesionales sanitarios y mostrar tanto lo que hacemos como lo que podemos llegar a hacer». «Los farmacéuticos tenemos herramientas, recursos, conocimientos y posibilidades de conseguir mejorar la salud de la población. Ese objetivo común lo compartimos con profesionales como el Dr. Brugada», añadió.

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