Publicidad

banner-lilly-creatividad-investigacion

Acceso a la historia clínica: ¿a favor o en contra?

Dos médicos, Rafael Guayta y Rafael Bravo, exponen sus opiniones sobre la conveniencia, o no, de que distintos profesionales sanitarios tengan acceso a la historia clínica.

Rafael GuaytaUna decisión estratégica e imprescindible
Rafel Guayta-Escolies
Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Director de Proyectos e Investigación del Consell de Col·legis de Farmacèutics de Catalunya. Miembro de la Comisión Técnica en Materia de Documentación Clínica de la Agència de Qualitat i Evaluació Sanitàries de Catalunya (AQUAS)
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
No puedo más que empezar esta reflexión tomando como eje la propia definición de historia clínica compartida: «Conjunto de información relevante sobre la situación y evolución de un paciente a lo largo de su proceso asistencial».
Analicemos detenidamente cada uno de sus párrafos.
¿Cuál es la información relevante? Diferentes expertos la definen como la que es pertinente para conocer los hechos (relevancia referencial) y la que afecta a la práctica o al desempeño de la actuación profesional (relevancia pragmática). Identifica problemas activos, define objetivos, decisiones y actuaciones respecto al paciente.
Llegaríamos, pues, a la primera conclusión lógica: todo aquel que ejerza responsabilidades en la cogestión de un proceso debiera tenerla. ¿Y quién ejerce responsabilidades en un proceso? La respuesta a mi parecer también es sencilla: todo aquel que deba tomar decisiones en un contexto de atención compartida; es decir, aquellos que forman parte del sistema sanitario integral de utilización pública.
Bien, defíname proceso o ruta asistencial, me dirán. Es una herramienta de calidad dirigida a facilitar el trabajo de los profesionales y la gestión de los servicios. Detalla el itinerario de los pacientes y el conjunto de actuaciones, decisiones, actividades y tareas que se encadenan de forma secuencial frente a un problema.
Entonces, la pregunta deviene obligada. ¿Todo aquel que en un determinado milestone de un proceso asistencial toma decisiones, realiza tareas o lleva a cabo determinadas actuaciones en la solución de una necesidad de salud, participa en dicho proceso? Una respuesta afirmativa lleva implícita la necesidad de disponer de esa información relevante para llevar a cabo su responsabilidad en ese proceso, ¿no?
Tratemos finalmente la información referida a la situación y evolución del paciente. La que nos permita detectar: ¿qué necesidades experimenta nuestro paciente?, ¿cuáles son los objetivos terapéuticos propuestos?, ¿su proceso está bajo control?, ¿su grado de adherencia y cumplimiento terapéutico es idóneo?, ¿qué problemas han surgido?, ¿qué evolución se prevé? La respuesta sigue siendo obvia. Si un profesional debe desarrollar actividades en pro de mejorar, controlar o medir la evolución de un proceso, debe poder seguirlo, analizarlo y compartir información con los otros agentes involucrados.
Si, como recomiendan los documentos estratégicos existentes y la evidencia científica disponible, el farmacéutico comunitario debe considerarse como un profesional sanitario involucrado en dichas rutas asistenciales, no podemos por menos que aceptar que debe tener acceso a esa información relevante en pro del paciente. Conocer y compartir información entre niveles comporta una mayor efectividad de las intervenciones, una mayor idoneidad y una mayor eficiencia de la provisión de éstas. Cegar uno de los engranajes del proceso no puede significar más que una menor calidad asistencial.
Por tanto, considero del todo legítimo, siempre respetando la protección de datos, el acceso a la historia clínica compartida de todos aquellos que participen en la atención compartida. Y no por un criterio de igualdad corporativa, sino en base a objetivos estratégicos de salud.
Se dice que «quien domina la información, domina la reunión», pero lo que no explica nadie es que quien no comparte dicha información se queda solo en su decisión, y sus objetivos no son ni comprendidos ni asumidos.
Felicito a aquellos que con mentalidad abierta han incorporado ya a los trabajadores sociales en este escenario. Ojalá los farmacéuticos comunitarios no deban seguir esperando.

Rafael BravoNo hay cama pa' tanta gente
Rafael Bravo Toledo
Médico. Centro de salud Linneo. Madrid
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
La historia clínica es el registro en el que se plasma el devenir del paciente en el mundo sanitario. Dadas sus características, ha pasado de ser un instrumento meramente profesional a ser la parte fundamental de los sistemas de información y el lugar en que se recogen los deberes éticos y legales de los profesionales sanitarios e instituciones públicas.
Con los nuevos avances tecnológicos, a la historia clínica se le han añadido cualidades, en mi opinión impostadas, que añaden nuevas funciones pero también nuevos inconvenientes. Ésas son la unicidad y la ubicuidad. Parece que ahora la historia debe ser única y omnipresente, de tal forma que pueda ser accesible a la mayor cantidad de personas posible. No debemos olvidar que estas dos condiciones son sobrevenidas por los alcances tecnológicos, y que a nadie se le habría ocurrido reivindicarlas en los tiempos en que la historia clínica se conformó como herramienta del quehacer médico.
Desde la intuición, sobre todo profana, es difícil no estar de acuerdo cuando alguien enumera las ventajas de que los datos sobre salud estén disponibles, en un único documento y desde cualquier sitio. Pero tras el relumbre tecnológico que realiza de forma fácil lo que antes era difícil está la reflexión. Ésta nos dice que esos ejemplos de medicina de teleserie no son más que eso: cancamusa para vender un producto o una ideología centralizadora. A nadie se le escapa el escaso interés que pueda tener para un médico de familia o un farmacéutico comunitario la presión parcial de oxígeno de un paciente durante su estancia en la UCI del hospital, o el poco entusiasmo que despierta en el médico de urgencias conocer las condiciones socioeconómicas en las que se desenvuelve ese mismo paciente.
Una historia clínica abierta y accesible presenta más inconvenientes que el del simple exceso de información y los problemas para manejarla. El primero es el de la confidencialidad. Cuantos más actores intervengan, mayor es la posibilidad de fugas indeseadas de información. Cuanto más unificados estén los datos, más fácil será obtenerlos y utilizarlos con objetivos espurios. No es por casualidad que lo primero que se hace en un hospital cuando ingresa un personaje relevante o famoso es cerrar el acceso a sus datos clínicos, quedando limitado a las pocas personas que le prestan asistencia directa. Lo segundo que pasa es que se multiplican los intentos de acceso de personal del propio hospital a la historia clínica de este personaje para «curiosear». Denota el insignificante valor que damos al derecho de los pacientes a la confidencialidad de sus datos. Nada hace sospechar que los farmacéuticos sean distintos en este aspecto del resto de profesionales.
Pero es que, además, la historia clínica, al contrario de lo que muchos piensan, no es un documento neutro compuesto de datos objetivos. Más bien al contrario, es un instrumento de trabajo reflejo de una idiosincrasia e ideología profesional que puede dar lugar a equívocos y malas interpretaciones.
Los datos, debidamente «anonimizados», deben emplearse como base de los sistemas de información administrativa, en auditoría, calidad asistencial, seguridad del paciente, y como material de estudio e investigación. Pero no estamos hablando de eso: lo que se pretende es una megahistoria clínica ubicua y a la que puedan acceder profesionales de diferentes niveles, pertenecientes a organizaciones muy distintas; y acceder a ella incluso con una utilidad no definida, objetivos imprecisos y controles poco delimitados. Si esto es así, no creo que ningún farmacéutico pueda estar de acuerdo, aunque sólo sea porque todos somos susceptibles de ser pacientes. No creo que las ventajas teóricas superen los inconvenientes del acceso indiscriminado a nuestra historia clínica. No hay cama pa' tanta gente.

Valorar este artículo
(1 Votar)

2 comentarios

  • Enlace comentario mercedes Viernes, 05 Diciembre 2014 18:56 publicado por mercedes

    Soy medico de familia y estoy totalmente de acuerdo que con la historia clinica electronica se ha perdido confidencialidad ,es frecuente ver como a las historias clinicas entra casi todo el mundo...por que el paciente es conocido,por que es un pariente y aveces por que es un compañero...Miedo me da que mis datos puedan ser vistos por casi cualquiera,y lo que no quiero para mi no lo quiero para mis pacientes

  • Enlace comentario Eduardo Satue Viernes, 10 Octubre 2014 09:25 publicado por Eduardo Satue

    Soy farmacéutico comunitario y creo que los inconvenientes que plantea Rafael Bravo existen y no son baladíes. Pero tal vez el problema sea cuantitativo, más que cualitativo. es decir, no se trata de decir megahistoria clínica sí o no, sino lo que los farmacéuticos denominamos Historia Clinica Necesaria, es decir, los datos básicos que se precisan para minimizar los problemas relacionados con los medicamentos. Efectivamente, no necesito saber la P02 durante una operación ni la velocidad de onda de pulso, pero sí necesitaría conocer el grado de insuficiencia renal o las alergias que padece. Por contra, la historia clínica no es solo una dirección del medico que registra al otros profesionales. Al médico también le puede ser interesante conocer el historial de medicamentos no de prescripción que toma el paciente y que los farmacéuticos podemos registrar con el permiso del paciente. Al final, de lo que hemos de ser conscientes es que es el paciente el dueño de su historia y el debería poder decidir que hace con ella

Dejar un comentario

En el último número de la revista...

xxxxxx

Hablar de números provoca un cierto respeto, supongo que su precisión es lo que nos incomoda. Si las cifras a las que nos referimos en el relato son las de nuestras cuentas, el respeto ...

Jesús C. Gómez. Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC)

...

Aunque aún no disponemos de los conocimientos suficientes para establecer las causas de todas las enfermedades cancerosas (más de 200), resulta de gran utilidad conocer cualitativa y c ...

Definición y prevalencia
De forma simple, el estreñimiento puede definirse como una defecación infrecuente o con esfuerzo, generalmente de heces escasas y ...

Debido al estilo de vida que llevamos, en muchas ocasiones nos sentimos tan cansados que incluso dejamos de realizar ciertas labores por falta de fuerza o energía.

...

En la actualidad contamos con una gama muy amplia de protectores solares que, además, han ido evolucionando con el paso de los años, consiguiendo cada vez un índice de protecci& ...

Objetivos de aprendizaje

  • Conocer el concepto de dolor neuropático.
  • Reconocer los síntomas que provocan d ...

«Consulta de gestión patrimonial» es una sección dedicada a contestar preguntas que el farmacéutico se plantea diariamente sobre la gestión de su patrimonio.< ...

Algunas veces la historia y el mundo del vino se enlazan de forma muy curiosa. Éste es el caso de la relación que existe entre la localidad de Benicarló (Castellón) y pa& ...

Selección de las últimas novedades literarias.

...

A primera vista, no parece que haya mucha relación entre la pintura y la farmacia, y sin embargo están íntimamente relacionadas. En la Edad Media, y en muchos países tamb ...

La curiosidad conduce al hallazgo, y éste desemboca en seguimiento y en profundización. Entonces los campos del saber son ilimitados. En 1997, un miembro de la Sociedad Internacional d ...

 

Lo más leído este mes

«Retail», tecnología y consumidor omnicanal


Marketing farmacéutico

Nunca en la historia de la humanidad las cosas habían cambiado de una forma tan rápida. La imprenta, la…
Visto 2517 veces

Módulo 1. Introducción a la patología del sistema nervioso central. Papel de la farmacia comunitaria


Cursos

Las enfermedades que afectan al sistema nervioso central (SNC) pueden englobarse en dos tipos: enfermedades neurológicas y psiquiátricas. Ambas…
Visto 1981 veces

Apuestas de «e-commerce» desde la farmacia


El color de mi cristal

La transformación digital está cambiando la forma de distribución de los medicamentos. En esta ocasión «El color de mi…
Visto 1643 veces

Complementos alimentarios en hiperlipidemia


Protocolos en la farmacia

Definición y prevalenciaLa hiperlipidemia y dislipidemia (o dislipemia) consiste en la presencia de altos niveles de lípidos (colesterol, triglicéridos…
Visto 1456 veces

Tratamiento de heridas: cortes, rozaduras, ampollas y quemaduras


Profesión

El término «herida» hace referencia a múltiples lesiones que rompen la piel u otros tejidos corporales debido a una…
Visto 1329 veces

Papel del farmacéutico en residencias de personas mayores


Cursos

La esperanza de vida en España es la más elevada de Europa y supera ya los 83 años1. El…
Visto 1324 veces

Carlos Alonso Garre, un farmacéutico implicado con la profesión


Un día en la farmacia de...

Aunque las raíces farmacéuticas de Carlos Alonso Garre estén ligadas a la tierra zamorana en Manganeses de la Lampreana,…
Visto 1295 veces

Módulo 2. Cefalea y migraña


Cursos

Objetivos de aprendizaje Definir las principales características (concepto, epidemiología, patogenia, sintomatología y diagnóstico) de la cefalea y la migraña.…
Visto 1249 veces

Revista El Farmacéutico

El Farmacéutico

La revista El Farmacéutico y su web son un producto de Ediciones Mayo, S.A. dedicado a la formación e información de los profesionales farmacéuticos. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por El Farmacéutico reemplazará la relación de los profesionales farmacéuticos con los pacientes.