Editorial

En el último editorial decíamos que el farmacéutico no debe dejar de incrementar lo que es su mejor capital: la buena valoración que de su labor de profesional sanitario hacen sus clientes. Poco después de escribirlo nos llegaba el Informe del Consejo General Estadísticas de Colegiados y Oficinas de Farmacia 2011 en el que, entre otros datos, se informaba de que la cifra de farmacéuticos colegiados ha crecido un 1,2% y se ha llegado a los 64.977, un número muy respetable, en especial si tenemos en cuenta el actual contexto económico, en el que un día sí y otro también se habla de que aumentan las farmacias en riesgo.
En esta misma página hemos criticado muchas de las decisiones tomadas por la Administración en cuestiones que afectan al colectivo de las oficinas de farmacia y otras veces hemos querido ser un modesto altavoz del descontento del sector. Continúan existiendo muchos motivos para insistir en cualquiera de ambas cuestiones, pero hoy creemos oportuno apartarnos de este discurso para intentar aportar algún mensaje esperanzador.
Continúa el reguero de anuncios de recortes, las exigencias del directorio europeo están marcando la agenda de la toma de decisiones. Todo indica que la agenda es extremadamente exigente y que el proyecto de presupuestos presentado requería un nuevo retoque de nada más y nada menos 10.000 millones de euros para ser bendecido.
Infarma 2012 ha sido un rotundo éxito de organización y de participación. La apuesta de los colegios de Madrid y Barcelona de constituir una sociedad para organizar un congreso de farmacia anual, alternando su ubicación en las respectivas capitales, ha demostrado ser un acierto pleno. La afluencia de empresas expositoras y la gran calidad de los stands instalados, en unos momentos duros para el sector, son el resultado de los esfuerzos de los dos colegios, que han sabido aprovechar sinergias y una marca de prestigio, apostar por la ubicación en IFEMA y confiar en la organización de Interalia. Toda una demostración de la potencia de fondo de un sector, el farmacéutico, con expectativas de crecimiento. Un sector con futuro.
No tenemos buenas noticias. Una de las revistas que las farmacias españolas recibían periódicamente, una de las más veteranas y una de las que nos acompañaban en la aventura de proporcionar contenidos interesantes, útiles y atractivos a los farmacéuticos y al personal técnico de las más de veinte mil farmacias de España, ha dejado de publicarse.
«Sinergia: Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales.» Este era, sin duda, el objetivo buscado por los colegios de Madrid y Barcelona cuando decidieron unir fuerzas para organizar INFARMA de forma alternativa y a juzgar por las noticias que nos llegan parece que lo han conseguido.
No creo que sea el haber sido alumno de los escolapios lo que me confirió una cierta rivalidad con los alumnos de los jesuitas, pero sea por la razón que sea nunca he acabado de compartir el consejo de San Ignacio de Loyola: «En tiempo de tribulaciones no hacer mudanza».
Todas las conversaciones parecen converger en un único tema, la crisis, con el agravante de que en 2012 va a ser peor. Desde aquí no vamos a llevarle la contraria a la mayoría, entre otras cosas porque carecemos de datos para hacerlo. No está, además, en nuestras manos cambiar el signo de los tiempos, pero sí está a nuestro alcance ofrecer herramientas a los farmacéuticos para que sigan ocupando un lugar destacado en nuestro sistema sanitario y en la apreciación de sus clientes. Y a ello nos vamos a aplicar en este 2012 para el que hemos preparado algunas novedades importantes.
Una calma tensa como las que anteceden a la tormenta perfecta se detecta en el ambiente de este final de año. La sociedad española está expectante ante la llegada del paquete de medidas anticrisis con el que seguramente se inaugurará esta legislatura y, aunque el sector haya soportado ya diversos recortes, nada indica que esta vez tampoco vaya a salir indemne. No se trata simplemente de hacer predicciones sobre la dureza de las medidas y de dejarlo todo a la suerte. Debería evitarse a toda costa la parálisis atenazadora frente al desastre que se intuye, y aunque no tener un plan preparado con el suficiente tiempo y decisión es un grave problema, sólo existe una opción: ponerse manos a la obra.
El primer día de noviembre siempre ha estado bañado de una cierta tristeza, la tristeza del recuerdo de los que nos han dejado, de la lejanía de las alegrías de las vacaciones estivales y del amarillo de los crisantemos; es un día en que todo parece más gris, como el papel con el que la castañera de la esquina nos envuelve los frutos asados del otoño.
Los impagos de la factura farmacéutica por parte de la Administración van extendiéndose como una mancha de aceite sucio por todas las comunidades autónomas. No se trata ahora de intentar analizar los diferentes grados de incumplimiento y las diferencias de actitud del incumplidor, que las hay, ni la influencia de las diferentes situaciones electorales de cada comunidad, que existen. Ya habrá tiempo de hacerlo después de las elecciones del 20 de noviembre. Lo que ahora es fundamental es recalcar que lo que está sucediendo no es un problema de las farmacias –sí que lo es para las farmacias–, lo que sucede realmente es que las cuentas de nuestro país no son lo suficientemente solventes para cumplir una prestación pública a la que tienen derecho los ciudadanos.
Supe de Oliver Sacks cuando me enteré que la película Despertares, en la que se relata la utilización experimental de la L-Dopa para tratar a pacientes catatónicos sobrevivientes de la epidemia de encefalitis letárgica, era una recreación de un episodio de su carrera como neurólogo. Posteriormente, leí su libro sobre un músico que padece prosopagnosia, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, y aprendí placenteramente un poco sobre la complejidad de la relación entre la realidad y la percepción. No creo que estemos padeciendo una epidemia de prosopagnosia, pero algún que otro desajuste entre la realidad y la percepción sí que está afectando al sector. La historia económica reciente del sector es una sucesión de gráficas que dibujan una U detrás de otra. Estas gráficas han sido el fruto de la interacción de dos fuerzas, la del pagador de la factura de medicamentos que ha intentado e intenta su descenso aplicando medidas sobre los precios y sobre los márgenes y la que se contrapone soportada por el incremento de asegurados, por la cronificación de patologías, y por la acción de la industria que intenta su remonte aumentando la oferta de medicamentos. El sector de las farmacias se ha movido estos años en esta montaña rusa sin tener ninguna otra posibilidad que la de continuar en los raíles que otros han marcado. Muchas veces parece que la percepción de la realidad que tiene el sector no es la correcta y que estamos confundiendo una gráfica que dibuja claramente una L con una de esas U de tiempos pretéritos. Es evidente que la probabilidad de que estemos sufriendo los efectos de una epidemia es despreciable, por lo que supongo que el sector está bajo los efectos de esa reacción tan común en los humanos sanos mentalmente de negación de la realidad cuando ésta es difícil de digerir. La realidad es que sufrimos una insuficiencia crónica de recursos económicos destinados al catálogo actual de prestaciones sanitarias, que existe un descenso crítico de los ingresos de las arcas públicas, que las deudas son astronómicas y que las únicas partidas que van a crecer en los presupuestos son las destinadas a pagar intereses. No hay ningún atajo posible. El camino va a ser muy duro y el primer paso debe ser asumir la realidad y actuar en consecuencia. Cada eslabón de la cadena del sector del medicamento deberá reinventarse, buscar el papel más adecuado al nuevo escenario y deberá eliminar ineficiencias, repensar su rol para potenciar su aportación de valor y deberán esforzarse también en buscar sinergias que refuercen su colaboración más allá de la meramente formal. Nuestro sector es vital para la economía, para la vertebración de una sociedad más justa y equilibrada, genera trabajo y riqueza, está formado por profesionales preparados y por empresas con capacidad para innovar, tenemos muchas cartas en nuestras manos. ¡Juguémoslas!
El pasado 1 de septiembre iniciamos una nueva sección dedicada a las enfermedades raras y a los llamados «medicamentos huérfanos» y nos parece oportuno y necesario llamar la atención sobre ella, no vaya a ser que se quede «huérfana» de lectores.
El mercado del medicamento está sufriendo una transformación profunda. Seguramente nunca sabremos si por un impulso programado y sistemático de las políticas sanitarias o sencillamente como un efecto derivado de los recortes de precios reiterados utilizados como recurso de emergencia para cuadrar unas cuentas teñidas de rojo. Da lo mismo, el resultado es el mismo: el mercado del medicamento se está transformando en un mercado de commodities en el que lo único que importa es el precio. Pero mucho nos tememos que la respuesta a esta incógnita podría ser una demostración de la improvisación endémica de las políticas sanitarias que tantas veces hemos criticado. No nos corresponde a nosotros decantarnos por una o por otra respuesta. Ya lo harán nuestros lectores, que al fin y al cabo son los que tienen la capacidad de decidir el voto. Lo cierto es que el único hilo conductor que ha guiado las decisiones políticas tomadas estos últimos años que somos capaces de seguir ha sido la reiteración en el recorte de precios y de márgenes. ¿Dónde están la búsqueda de la eficienciaen la elección del tratamiento y los sistemas de incentivación para lograrlo, dónde un sistema de pago que prime a los profesionales sanitarios que participen con éxito en el logro de los objetivos, dónde está la financiación selectiva de medicamentos basada en su eficiencia, dónde está un sistema de financiación que module la demanda, dónde están las políticas de educación en el buen uso de los medicamentos, dónde están las políticas exigentes con la industria farmacéutica que sean capaces de primar y fortalecer a los que realmente aportan valor a la salud y a la economía del país? Ahora seguramente –una vez más– va a pesar más lo urgente que lo importante y lo urgente es poder pagar las facturas, aunque ni eso algunos pueden. Es cierto que en estos momentos difíciles es atrevido hablar de políticas coherentes y de estrategias a medio o largo plazo, pero nuestra función también es esa, la de denunciar lo que no se ha hecho y la de insistir en que en algún momento se ha de empezar a hacer. El sector de la salud es una parte fundamental de la economía de cualquier país desarrollado y sus sistemas sanitarios herramientas poderosas de cohesión social, tal como entendemos aquí una sociedad civilizada. Dos razones de peso para que, aceptando como normal y necesario el debate entre partidos políticos, se llegue a un pacto del que deberían surgir lo que debería ser las líneas fundamentales del modelo sanitario español de los próximos años. ¿No se lo merecen las próximas generaciones?
06 Septiembre 2011 Deja el primer comentario!

Poco a poco se va construyendo un peligroso consenso político en torno a la idea de que el gasto en medicamentos en España es demasiado elevado y que no es compatible con las restricciones presupuestarias a las que nuestra economía está sometida y, mucho nos tememos, a las que continuará sometida. Nos atrevemos a tildar de peligroso ese consenso porque sospechamos que no está basado en ninguna evidencia sanitaria suficientemente sólida, sino en la facilidad de construir un discurso político rentable en votos. Descorazonador, pero cierto.

Hacer un análisis del coste de la factura de medicamentos financiados con dinero público es un ejercicio complejo que requiere un análisis riguroso de la realidad poliédrica del uso y del mercado de medicamentos. No parece que esta rigurosidad sea la característica diferencial de los argumentos que los partidos políticos están utilizando estos últimos meses.

La situación de las finanzas públicas no es holgada, por lo que es comprensible, incluso exigible, que los responsables de hacerlas viables busquen ajustarlas al máximo, pero los ajustes deberían ir más allá del simple recorte porque de lo que se trata es de cambiar el paradigma. La sostenibilidad global del sistema debería estar instalada en el centro de las decisiones políticas y desde hace demasiado tiempo parece que el centro de atención se limite a una factura farmacéutica ya muy maltrecha.

La infrafinanciación del sistema sanitario es una dolencia crónica que nadie hasta ahora ha querido tratar a fondo y para evitar el mal trago del tratamiento apropiado se opta por los paños calientes, pero las consecuencias de esta actitud complaciente durante los años de bonanza, aparecen en el presente con toda su crudeza y ahora, cuando llegan las vacas flacas, no sólo debe acometerse esta tarea sino que es preciso cubrir el déficit generado en estos años.

Es comprensible que vista la gravedad de la situación sea necesario realizar ajustes en todos los frentes, pero no comprendemos que el mensaje que constantemente llegue a la ciudadanía sea el que asocia despilfarro con medicamentos, esa manera de hacer política no tiene un recorrido largo, y una vez más se escoge el camino fácil sin valorar los efectos indeseables que provoca en un sector que siempre ha sido un motor de la economía.

Esta mala sensación es con la que nos quedamos después del último Consejo Interterritorial, otra oportunidad perdida, y van...

Página 7 de 8

En el último número de la revista...

xxxxxx

La noche puede ser muy larga y negra, pero siempre acaba saliendo el sol. Sin estridencias, el alba se asoma por el horizonte para anunciar que un nuev ...

Laura Tuneu y Amaia González estudiaron Farmacia, pero ambas han decidido reorientar su carrera profesional. Laura es ahora médico endocr ...

El pasado mes de junio Jesús Aguilar renovó su cargo al frente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. En esta ...

M.ª Luisa Carrillo es la farmacéutica titular de la farmacia La Vega, una farmacia abierta siempre. Las 24 horas del día, los 365 d& ...

Llega el verano, el buen tiempo y las vacaciones. Algunas personas cambian temporalmente de residencia y otras se preparan para emprender algún ...

Bélgica
En este país, con unos 11,5 millones de habitantes y 4.875 farmacias ...

Nuestra última entrega terminó con un cliente que había realizado su primera compra de un producto tras un proceso al que llamamos ...

Acostumbrados normalmente a noticias agridulces en lo que a fiscalidad se refiere, con la llegada de la resolución emitida por la Direcció ...

La enfermedad de Parkinson es un proceso crónico y degenerativo neuronal progresivo del sistema nervioso central (SNC) que conlleva una disminuc ...

«Consulta de gestión patrimonial» es una sección dedicada a contestar preguntas que el farmacéutico se plantea diariam ...

Cuando llega el buen tiempo y la época de playa, a todo el mundo le apetece un buen arroz. Pero ¿qué vino beberemos con el arroz? ...

Selección de las últimas novedades literarias.

...

Discreta como pocas, constante como nadie, Elena hace un trabajo de hormiguita desde hace muchos años, desde que la conozco. Desde mis tiempos d ...

Decía Max Aub que cada uno es de donde hace el bachillerato. En ese caso yo sería caraqueña, porque fue allí donde curs&eac ...

 

Lo más leído este mes

Farmacéutico de familia: un nuevo servicio de los farmacéuticos comunitarios belgas


La farmacia en el mundo

BélgicaEn este país, con unos 11,5 millones de habitantes y 4.875 farmacias comunitarias, los pacientes casi siempre tienen cerca…
Visto 12852 veces

Estudiar una segunda carrera


El color de mi cristal

Laura Tuneu y Amaia González estudiaron Farmacia, pero ambas han decidido reorientar su carrera profesional. Laura es ahora médico…
Visto 2623 veces

Las farmacias cambiarán los medicamentos con valsartán afectados por la alerta de la AEMPS


Crónicas

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha habilitado una nueva vía para facilitar la sustitución de los…
Visto 2144 veces

Solares: consejos desde la oficina de farmacia


Profesión

La radiación solar es fuente de vida indispensable para los seres vivos. Nos ayuda a sintetizar la vitamina D…
Visto 1780 veces

Primera ECOE para los estudiantes de Farmacia de la Universidad CEU Cardenal Herrera


Crónicas

La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad CEU Cardenal Herrera ha realizado la primera prueba ECOE…
Visto 1656 veces

La gestión por categorías


La fórmula del éxito

La gestión por categorías se resume en el proceso por el cual se gestionan las diferentes categorías como unidades…
Visto 1449 veces

Dermatitis atópica: definición, consejos prácticos y tratamiento


Profesión

La dermatitis atópica, también conocida como «eccema atópico», es una enfermedad dermatológica inflamatoria crónica que afecta de manera predominante…
Visto 1440 veces

La base de datos de la farmacia: ¿cómo sacarle partido?


Gestión para novatos

La base de datos o BBDD de la farmacia se puede convertir en uno de nuestros principales activos, ya…
Visto 1410 veces

Revista El Farmacéutico

HTML 5La revista El Farmacéutico y su web son un producto de Ediciones Mayo, S.A. dedicado a la formación e información de los profesionales farmacéuticos. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por El Farmacéutico reemplazará la relación de los profesionales farmacéuticos con los pacientes.