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Editorial

Debate oportuno

  • 03 Octubre 2012
Decíamos en nuestro anterior editorial que la sociedad entera está cambiando y va asumiendo lo que hasta ahora negaba.
En algunos aspectos los efectos de la crisis están resultando del todo impredecibles, hasta el punto de propiciar cambios que antes no nos hubiéramos planteado. Incluso nuestras costumbres están cambiando. Cada vez es más evidente que nada volverá a ser igual después de la crisis, y eso suponiendo que logremos superarla con una cierta dignidad.

Viene esto a cuento de un artículo reciente de Francisco González Lara, vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR). En aquel texto González Lara planteaba la necesidad de abrir un debate sobre la conveniencia de cambiar la estructura de los organismos dirigentes farmacéuticos en consonancia con la nueva realidad que vive la farmacia española.

No es un debate nuevo, pero quizás este es un buen momento para recuperarlo. Las actuales circunstancias económicas hacen aflorar este tipo de cuestiones, que en otros tiempos probablemente se hubieran aparcado con discreción. Sin embargo, en momentos en los que se habla de farmacias que deben cerrar sus puertas ante la imposibilidad de afrontar los gastos que implica cualquier negocio, tiene sentido preguntarse si las estructuras de la corporación colegial tienen las dimensiones adecuadas. Es conveniente, creemos, estudiar si hay casos de duplicidad de funciones o, por qué no, si en algunas provincias sería conveniente que algunos colegios se agruparan para reducir costes.

De todo ello hablaba González Lara y nos ha parecido oportuno hacernos eco en esta página y contribuir así a abrir el debate. No es nuestra intención llegar a una conclusión, pues se trata de un debate con muchas aristas. No queremos, tampoco, poner en tela de juicio la utilidad de los colegios y su capacidad para defender las reivindicaciones de los colegiados. Estamos convencidos de que, hoy por hoy, los colegios cumplen un papel importante, necesario, pero otro tema es valorar si sus estructuras son las adecuadas en este momento.

Nos unimos, pues, a la propuesta de la Sefar y les invitamos a meditar sobre este tema. Por mucho que a veces nos queramos convencer de lo contrario, la realidad no es inmutable y las posibilidades son infinitas. A veces, incluso, inimaginables.

Por cierto, la misma Sefar también acaba de proponer la apertura de un debate público sobre la modificación del actual sistema retributivo del sector, en el que invita a participar a todas las sociedades científicas de farmacia, pero de ello hablaremos en otro momento.

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