Publicidad

banner-lainco

Se alquila: razón, el carcelero

  • 21 Diciembre 2015
  • Marisol Donis

Rafael Salillas, fundador de la Escuela de Criminología, director de la prisión celular de Madrid y autor de una abundante bibliografía criminalística, señala en un artículo publicado por El Liberal a finales del siglo XIX que, de las 456 cárceles españolas existentes por esa época, sólo 119 fueron construidas para cárcel, que 43 lo fueron para cárcel y casa consistorial, y que 2 lo fueron para cárcel, casa consistorial y pósito. En el resto de ellas... hay de todo.

Las cárceles eran insuficientes, y había muchos frailes con una celda cada uno y por cada convento un territorio, así que se instalaron en los conventos los cuarteles, las oficinas, las escuelas y los presidios.
Cuando se agotaron los conventos, instalaron cárceles en… ¡casas particulares!, con celdas del tamaño de un cajón de embalar. Algunas cárceles del XIX (1891) eran viejas, de los siglos XVI-XVIII, y se mantenían nombres como La Esperanza, Galeotes de Arriba, Galeotes de Abajo, La Gloria, El Limbo, El Purgatorio y El Infierno.
No pocas cárceles se aprovechaban al máximo: cárcel y escuela de niños y niñas; cárcel y hospital; cárcel y oficina de correos; cárcel y teatro…
En el pueblo de Betanzos, la cárcel compartía edificio con el depósito de gas. En Gaucín, ceden una parte de las instalaciones a una carnicería y una pescadería, y a otras dependencias impropias.
En la localidad conquense de Huete, en 1890 se convirtió un cuartel en cárcel civil, compartiendo espacio con el Registro de la Propiedad y el cuartel de la guardia civil.
Calahorra se lleva la palma, pues los presos comparten edificio con la iglesia, un teatro y cinco escuelas. El caso más curioso, sin embargo, es el de Carrascosa de Henares: en una dependencia de la cárcel se alojaba la Tesorería Municipal, y en cierta ocasión desaparecieron 1.058 pesetas. Salió publicado: «En la noche del 8 del actual, fue fracturada la puerta de la cárcel de Carrascosa de Henares, en donde se custodiaba el arca de los fondos municipales…».
La prisión preventiva de Santoña era una casa blasonada que un particular alquilaba al Ayuntamiento para albergar reclusos. Como nunca había más de veinte, el resto de la casa era de vecindad.
Eso no es nada comparado con las dependencias municipales de la cárcel de Bermillo de Sayago, en Zamora, que se utilizaban o bien para prisión o para escuela, según demanda. Si tenían muchos presos, pues no había escuela. En opinión de Salillas, «la cárcel desaloja a la escuela; los presos a los niños. La escuela sólo se abre cuando la prisión se lo permite».
Afirmaba Concepción Arenal: «Abrid escuelas y se cerrarán cárceles». Viendo este panorama, podría decirse: ¡o viceversa!
La cárcel extremeña de Logrosán ocupaba los bajos de la casa consistorial y la escuela de niños. Como no había despacho para el jefe, éste compartía espacio con los presos o se iba a pasear y matar el tiempo a la calle. Tampoco tenían espacio para el depósito municipal, de modo que para tal fin ocupaban algunas celdas. No disponían de vigilancia externa, por lo tanto los presos iban con grilletes y cepos.
Ese panorama desolador hizo que figuras ilustres como Concepción Arenal o Fernando Cadalso salieran en defensa de los reclusos, y pidieran al gobierno que no devolviera a la sociedad peores personas de las que entraron, y que se ocuparan de las necesidades morales, físicas e intelectuales de los presos.
Todo comenzó a normalizarse a comienzos del siglo XX, cuando empezaron a construirse edificaciones exclusivamente para centros penitenciarios. El proceso fue lento, muy lento.

Valorar este artículo
(3 votos)

Marisol Donis

Miembro de la AEFLA

Dejar un comentario

En el último número de la revista...

Los cajones olvidados, como la memoria, van acumulando polvo. La memoria va superponiendo estratos, uno encima de otro. Pero incluso los más antiguos siguen allí. A veces por olvido, y ...

«Toda noche, por larga y sombría que parezca, tiene su amanecer»
Macbeth

...

Margarita López-Acosta piensa que se debe seguir trabajando para lograr que exista «un balance de género real que permita que cualquier persona, sea hombre o mujer, pueda desarro ...

Ana Teresa Jódar Pereña se licenció en Farmacia por la Universidad de Salamanca y en la Isabel I de Burgos en Nutrición. Posee un máster en atención farmac& ...

Las infecciones no complicadas de las vías urinarias (cistitis) constituyen, después de las respiratorias, el segundo grupo en importancia de infecciones extrahospitalarias, y son una ...

¿Has oído hablar alguna vez de la relación entre el cerebro y el intestino? Existe un vínculo entre ambos: la microbiota o flora intestinal1. La microbiota se ...

Nuestra microbiota
La microbiota autóctona es esencial para los seres vivos. La relación que mantenemos con ella es habitual ...

En la serie de tres artículos que se inicia con el presente repasaremos numerosos aspectos relacionados con el volumen de existencias obrantes e ...

«Consulta de gestión patrimonial» es una sección dedicada a contestar preguntas que el farmacéutico se plantea diariamente sobre la gestión de su patrimonio.< ...

La versatilidad de un vino a veces es muy difícil de encontrar. Entendemos esta versatilidad como la capacidad del vino para combinar y maridar con un sinfín de platos y poder ser cons ...

Selección de las últimas novedades literarias.

...

Durante siglos, pensadores y políticos buscaron principios firmes y sólidos: la historia como una roca, el hombre como una esfera que se llenaba de contenidos que transmitía de ...

Cuando comienza a escribir estas líneas, el farmacéutico no sabe muy bien qué es lo que quiere contar. No es titular de una farmacia, no trabaja en un hospital ni en una f&aacut ...

 

Revista El Farmacéutico

El Farmacéutico

La revista El Farmacéutico y su web son un producto de Ediciones Mayo, S.A. dedicado a la formación e información de los profesionales farmacéuticos. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por El Farmacéutico reemplazará la relación de los profesionales farmacéuticos con los pacientes.