Publicidad

Publicidad

banner-vilardell-nov

Farmacéuticos y niños de San Ildefonso

  • 17 Febrero 2015
  • Daniel de María

Hay muchos detalles que identificamos con una Navidad que ya se aleja. Uno de ellos es la lotería. Y, como en otras loterías, se produce un hecho irracional que tratamos de meter en el saco de la lógica (esgrimiendo incluso datos estadísticos). Todas las bolas que se introducen en el bombo tienen el mismo peso, tamaño y, por ende, las mismas posibilidades. Sin embargo, nos resistimos a escoger números como el cero, cuando en verdad cumple todos los requisitos y es tan válido como cualquier otro.

En el mundo de la salud sucede algo similar. Recuerdo un curso sobre curas en el que un enfermero explicaba que, en urgencias, el accidentado suele demandar cuidados aparatosos. Hay que escayolar, embadurnar bien con povidona, hacer radiografías y analíticas a porrillo... El enfermero se lamentaba asegurando que, aunque no se precisen medidas adicionales, limpiar una herida con suero fisiológico y poco más supone una afrenta al pobre accidentado, minimizar su vivencia, ningunear su estima... En estos casos, el paciente se va a casa albergando serias dudas sobre la profesionalidad del sanitario, aunque ésta fuera la actuación más correcta, manuales en mano.
Lo mismo ocurre con un médico que receta un caldo casero acompañado de cama y reposo, en vez del medicamento más moderno que cura en un santiamén. Aunque los resultados sean satisfactorios, siempre quedará esa duda en el enfermo. Y a la postre el paciente puede acabar viendo al médico como un profesional que ha escatimado recursos para el cuidado de su salud.
Y qué decir del farmacéutico que te ofrece sólo medidas higiénico-sanitarias cuando uno acude a la farmacia en busca de soluciones. Bueno, en este caso, si el consejo funciona el farmacéutico está mejor valorado. A fin de cuentas, el paciente se ha ahorrado un gasto de su propio bolsillo y encima ha conseguido el resultado deseado...
Al igual que sucede con los número de la lotería, tanto la actuación más compleja como la más sencilla son igual de profesionales. Sin embargo, la experiencia nos dice que el ciudadano tiende a valorar mejor la más compleja.
Llegados a este punto, podemos hacer dos conjuntos homogéneos (dos palabras escogidas muy poco al azar...). Médicos y enfermeros por un lado. Farmacéuticos y niños de San Ildefonso por otro. En el primer grupo, ambos profesionales sanitarios cobrarán un sueldo a final de mes por hacer bien su trabajo, independientemente de si han elegido la opción más cara o la más barata. El segundo grupo necesitará algo más para llegar a final de mes. Si el farmacéutico no vende, no cobra honorarios por su trabajo, aunque solucione los problemas de salud que se le planteen en su farmacia. Los niños de San Ildefonso no tendrán propina del agradecido agraciado si no cantan un buen premio, por muchas series que hayan cantado a lo largo de esa mañana de ilusiones.
Si enfermeros, médicos y farmacéuticos son profesionales de la salud, ¿por qué a estos últimos se les trata como a los niños de San Ildefonso? Urge reconocer la labor del farmacéutico en materia de salud, independientemente de aspectos como unidades vendidas o, en cualquier caso, buscando un equilibrio razonable entre ambas. Tanto por el prestigio de la profesión, como por la viabilidad económica de un sistema basado en la capilaridad. Una capilaridad, en el caso de la farmacia, unida inexorablemente a una precariedad cada vez más acuciante.
Y para hacerlo no es suficiente con un aplauso tras cada serie cantada. Como dirían los niños de San Ildefonso: «Esto haaaaay queeeeee cambiaaaarloooo».

Valorar este artículo
(3 votos)
  • Modificado por última vez el Martes, 17 Febrero 2015 15:47
  • 3 comentarios

Daniel de María

Miembro de AEFLA

Más en esta categoría: « Nora Santas palabras »

3 comentarios

  • Enlace comentario maicu Miércoles, 25 Febrero 2015 18:57 publicado por maicu

    Un perfecta estructuración de un artículo absolutamente comprensible para cualquier persona, no hace falta ser experto en la materia.
    Problema rancio por antiguo, pero nunca resuelto. Siendo absolutamente normal para cualquiera cobrar por su trabajo, se ve también como normal que el farmacéutico cobre las medicinas, pero no las explicaciones o remedios inmediatos que pueda dar, siendo muchas veces de una gran ayuda, e incluso ayuda psicológica, la más necesaria y la menos valorada, porque explicar lo que te sucede en un momento dado es una terapia que pasa de puntillas....
    FELICIDADES a esos profesionales que siempre están ahí.

  • Enlace comentario maicu Miércoles, 25 Febrero 2015 18:00 publicado por maicu

    Muy interesante el artículo, y agradablemente estructurado.Aparte de ello, que es mérito del escritor,las verdades que delatas son incuestinables,pero también endémicas, en una sociedad dada a saber de todo y no entender de nada. Los que más deberían callar, cuando tienen los buenos resultados, tampoco son conscientes de lo bien que se les ha atendido y que decirlo les convierte en generosos y agradecidos.

  • Enlace comentario Jose Ignacio Miércoles, 25 Febrero 2015 11:46 publicado por Jose Ignacio

    Una vieja reivindicación farmacéutica desgranada en un artículo interesante.

Dejar un comentario

En el último número de la revista...

Incluso a los que nos gusta presumir de cierto inconformismo, a los que ya nos está bien pisar con tiento algún callo de vez en cuando, incluso a esos traviesos, nos ataca la añ ...

«Soy consciente de lo importante que es la investigación en mi vida docente, ya que ese enriquecimiento que me proporciona lo transmito en la clase.» Celia Sánchez Ramos em ...

A pesar de que los avances de la medicina y la ciencia han contribuido enormemente a curar las enfermedades y a defendernos de los agentes externos patógenos con nuevos y mejores medicamentos ...

La farmacia comunitaria es un terreno liderado principalmente por farmacéuticas, y además los usuarios más habituales también son mujeres. Este hecho hace que las consult ...

La nueva realidad económica y social que nos ha traído el coronavirus no deja mucho margen de acción desde el punto de vista del marketing y la gestión del retail

«¿Qué le pasa a mi bebé en las mejillas?», «¿Por qué cuando sale del baño la piel se le enciende?», «¿Es posible que yo ...

Tema 2. Nutrición en las diferentes etapas de la mujer

Pablo García Vivanco*, Ana Rodríguez Sampedro**,
Cursos

Desde el nacimiento, la mujer va pasando por diferentes etapas y situaciones fisiológicas, como el embarazo, la lactancia o la perimenopausia, en las que sus requerimientos nutricionales y en ...

Una vez dejamos atrás la campaña de la renta 2019, llega el momento de reflexionar sobre las novedades y posibles consecuencias de la inagotable voracidad informativa de nuestra Agenci ...

«Consulta de gestión patrimonial» es una sección dedicada a contestar preguntas que el farmacéutico se plantea diariamente sobre la gestión de su patrimonio.< ...

«Había semillas terribles en el planeta del Principito... Eran las semillas de baobabs. La tierra del planeta estaba infestada. Y de un baobab, si tomamos medidas demasiado tarde, no po ...

Selección de las últimas novedades literarias.

...

Son tiempos extraños estos de la pandemia. Con una atención primaria a punto de reventar, de colapso, de desorganización, de falta de medios, no son pocas las voces farmac&eacut ...

Leo en la revista Hoyesarte un artículo sobre Oliver Sacks firmado por el farmacéutico Pepe González Núñez, y me quedo enganchada. Un neurólogo, di ...

 

Revista El Farmacéutico

El Farmacéutico

La revista El Farmacéutico y su web son un producto de Ediciones Mayo, S.A. dedicado a la formación e información de los profesionales farmacéuticos. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por El Farmacéutico reemplazará la relación de los profesionales farmacéuticos con los pacientes.